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Anexo:
"El asesinato
del Codo del Diablo"
A los 75 años de la
fundación del Partido Comunista de Costa Rica
La siguiente es una entrevista hecha a los compañeros
Humberto Vargas y Gerardo Contreras, por el Ing. Manuel
Boza, Director de EL POPULAR, con motivo de cumplirse el
16 de junio del 2006, 75 años de la fundación del
Partido Comunista de Costa Rica. La entrevista se
efectuó el 6 de junio del 2006. Gerardo Contreras es
historiador, profesor universitario. El c. Humberto
Vargas Carbonell, es el Secretario General del Partido
Vanguardia Popular.
HUMBERTO VARGAS:
Participan el compañero Gerardo Contreras, historiador
que ha dedicado mucho tiempo y esfuerzo a investigar
sobre el Partido Vanguardia Popular, el compañero
Ingeniero Boza, que es el responsable de la publicación
de este periódico, y yo, que con motivo del 75
aniversario del Partido, queremos entregar a nuestros
lectores una semblanza de los años vividos por
Vanguardia Popular.
Yo
parto siempre de la profunda convicción de que ninguna
organización política y social de este país ha hecho
tanto por este pueblo, como el Partido Vanguardia
Popular. Esto no significa una actitud triunfalista ni
la negación de los errores que se han cometido a lo
largo de una vida tan larga, pero la línea fundamental
conductora ha sido la fidelidad a los intereses del
pueblo. Yo quería poner esta pequeña piedra para que
levantemos el edificio en que Ustedes han de ser los
arquitectos y yo el maestro de obras.
GERARDO CONTRERAS:
Me
parece muy loable que estemos realizando este diálogo
franco y abierto sobre un aspecto importantísimo como es
la conmemoración del 75 aniversario de la fundación del
Partido Comunista de Costa Rica, que se cumplirá el 16
de junio del presente año.
Me
parece que efectivamente el Partido Comunista de Costa
Rica desde su fundación en ese día 16 de junio del 31,
por el solo hecho de su fundación fue un salto de
calidad en las luchas populares que se venían dando en
Costa Rica desde el siglo XIX, y en las primeras décadas
del siglo XX.
No
podemos olvidar tampoco las luchas de los panaderos por
la jornada de las ocho horas, la huelga de los
panaderos; no podemos olvidar las luchas de los otros
gremios, la de las sociedades mutualistas por
reinvindicar los derechos de la clase trabajadora, el
gran esfuerzo de Joaquín García Monge, Omar Dengo y
Carmen Lyra celebrando por primera vez el primero de
mayo en 1913, el aporte de Aniceto Montero y de Jorge
Volio creando el Partido Reformista y la Unión General
de Trabajadores. Todo eso se conjuga con el hecho de que
en 1929 un grupo de jóvenes, estudiantes y artesanos
crearon el grupo de estudio “Asociación Revolucionaria
de Cultura Obrera”, y el grupo ARCO, que es realmente la
semilla que va a germinar en el año 31 con la creación
del Partido Comunista de Costa Rica, y que va a ser un
partido muy pujante, un partido de jóvenes muy inquietos
y muy versados desde un principio, en los conceptos de
la doctrina marxista-leninista.
Esto debemos dejarlo muy claro. Desde ese punto de vista
ya ahí hay un primer acierto desde la fundación del
Partido, y claro podríamos señalar el gran aporte del
Partido en la lucha de los desocupados. Acordémonos que
el Partido nace en el contexto de la gran crisis de 1929
que repercutió en Costa Rica, donde hubo una alta tasa
de desempleo, y entonces fue precisamente el Partido
Comunista el que organizó a esos desempleados.
Fue
su primera fase de apoyo y fueron estos artesanos en
gran medida los que dieron un gran aporte para elegir en
1933, a escasos dos años de haberse fundado el Partido,
dos diputados en el Congreso Constitucional de la
República, como se llamaba entonces la Asamblea
Legislativa, y regidores fundamentalmente en la
provincia de San José: el compañero Guillermo Fernández
y el compañero Adolfo Braña; el compañero Arnoldo
Ferreto en Heredia, el compañero Luis Carballo en
Alajuela; esto fue dándole una estructura, un impacto y
un desarrollo de estructura nacional al Partido
Comunista; y otro acierto para esta primera etapa es que
desde el momento mismo en que el Partido se crea, se
tiene claro el principio leninista de que un partido
revolucionario desde sus inicios debe tener su propia
prensa revolucionaria, y en este caso concreto, desde el
momento mismo de la fundación del Partido se creó el
periódico “Trabajo”, que apareció semana a semana, desde
el año 1931 hasta 1948, y creo que esa es una cantidad
de elementos importantes a considerar.
HUMBERTO VARGAS:
Efectivamente Gerardo ha señalado algunos elementos que
me parecen básicos. El Partido no surgió como una
respuesta mecánica a la situación del momento, sino que
surge como una concepción teórica sólida, científica, la
única que hasta el día de hoy logra dar una explicación
científica al capitalismo y al imperialismo.
Estamos hablando del marxismo-leninismo. Los comunistas
recordamos cómo obreros y campesinos, junto con el
compañero Manuel Mora, iniciaron la lectura de “El
Capital”, en un local de los “patios” de entonces que
equivalía a los tugurios de hoy, en el Pasaje Rescia.
Pero me parece que hay un hecho muy relevante en la vida
de este partido y de este país, y es la huelga bananera
de 1934, que, por decirlo así, fue la que logró por
primera vez una fusión profunda entre la clase obrera y
el partido de los comunistas.
Es
decir, esa unidad que ha de ser indisoluble, se marca
precisamente con la huelga de 1934. Hay que recordar que
Calufa, Carlos Luis Fallas, fue desterrado a Limón, como
represalia por su actividad en la lucha de los
desocupados, y que en Limón realizó un gran trabajo de
organización, de contactos, que dio como fruto uno de
los acontecimientos obreros, tal vez el acontecimiento
obrero más importante de nuestro país, y uno de los más
importantes de América Latina.
Esta huelga, desde nuestro punto de vista tuvo esa
principal y gran virtud, puso al partido de los
comunistas en contacto directo y permanente con las
luchas y las mejores aspiraciones de la clase obrera.
Parece que es necesario entender que para entonces, en
un país tan subdesarrollado y en las condiciones
concretas, los núcleos fundamentales del proletariado
estaban en las plantaciones y esta fusión se mantuvo y
se mantiene hasta el día de hoy, a pesar de todo.
Este fue un acontecimiento muy importante que catapultó
al Partido enormemente en la conciencia de los
trabajadores. Yo quería indicar esto porque me parece
que no puede y no debe ser olvidado.
Es
muy interesante este dato de la historia de nuestro
Partido y es que el mismo día que se fundó, apareció el
primer número de “Trabajo”, el 16 de junio de 1931.
Este periódico, como recuerda el compañero Gerardo, se
mantuvo hasta el año 48 con la guerra civil, como
periódico impreso. Después, durante mucho tiempo desde
la clandestinidad se tiró clandestinamente en un
polígrafo.
Una
de mis primeras actividades en el Partido fue
precisamente tirarlo en un polígrafo de los más
rudimentario, junto con un compañero que ya murió,
Franklin Pérez Castillo. Éramos dos muchachillos muy
jóvenes que hacíamos el periódico “Trabajo”, es decir,
nuestro trabajo era tirarlo en polígrafo.
Después comenzamos a hacer un periódico más en forma, el
periódico “Adelante”, del cual fue director Fernando
Gutiérrez por un tiempo, después fui yo el director
hasta el año 1959, poco después se logró una circulación
un poco mayor y más abierta.. “Adelante” fue cerrado en
el año 1962, con motivo de la crisis del Caribe, en un
acto muy violento, policíaco; allanaron la imprenta en
que se hacía.
Durante algunas semanas tiramos un periódico
poligrafiado y luego comenzamos a editar el periódico
“Libertad”.
El
periódico “Libertad” fue muy influyente y en aquel
momento necesitábamos un respaldo legal y don Ovidio
Salazar, un distinguido maestro que no era militante del
Partido pero que, decía, al igual que don Joaquín García
Monge, que él se jugaba la suerte de los comunistas. Nos
ayudó haciéndose responsable de la edición del periódico
“Libertad”. Después esto sufrió algunos problemas, con
motivo de la división del Partido, y hoy Vanguardia
Popular edita un pequeño periódico: “El Popular”.
Haremos todo lo posible porque tenga una larga vida y
muchos lectores.
MANUEL BOZA:
Don
Humberto, quería preguntarle, retrocediendo un poquito
en la narración, ¿cuáles fueron los fundadores del
Partido?, porque me parece muy importante en este 75
aniversario nombrarlos y rendirles el homenaje que ellos
se merecen.
HUMBERTO VARGAS:
Hay
que recordar que Manuel Mora para ese entonces, en el
momento de la fundación del Partido, tenía 21 años.
Jaime Cerdas, uno de los fundadores y durante muchos
años militante, lamentablemente se desvió. Fabián Soto,
que era un obrero de la madera; yo milité mucho tiempo
en una célula de Barrio Luján, de la que éramos
militantes; digo esto nada más para indicarles que
teníamos relaciones muy estrechas. El compañero Montero
Berry que también era un artesano trabajador. Pero hay
un conjunto de compañeros que no estuvieron en el acto
de la fundación del Partido, que realmente fueron los
que sentaron las bases del Partido.
Yo
quisiera mencionar a Carlos Luis Fallas, Luisa González,
Arnoldo Ferreto, Carmen Lyra, Rodolfo Guzmán, Federico
Picado, que murió en el crimen del Codo del Diablo. De
Federico es interesante decir que en el año 1948, la
provincia de Limón elegía sólo un diputado y entonces el
Partido Vanguardia Popular, enfrentando a todos los
otros partidos, lo eligió como diputado, es decir, el
único diputado que eligió Limón fue el candidato que
propuso el Partido Vanguardia Popular. Esto muestra la
fuerza que el Partido entonces tenía en esa provincia, y
es la explicación del porqué en 1948, en el Codo del
Diablo, fueron asesinados los principales dirigentes de
esa provincia.
Arnoldo Ferreto es un hombre muy conocido, Rodolfo
bastante menos por las nuevas generaciones. Rodolfo era
un zapatero remendón, que apenas sabía leer y escribir
cuando ingresó al Partido, pero llegó a desarrollar un
talento literario en otra dirección, pero comparable al
de Carlos Luis Fallas. Está pendiente, para el día en
que tengamos recursos, reunir todos los escritos de
Rodolfo Guzmán, que están dispersos en diversos
periódicos, incluso en periódicos clandestinos. Rodolfo
Guzmán fue el primer costarricense que visitó la Unión
Soviética, participó en el VII Congreso de la
Internacional Comunista.
Además, otros compañeros muy estimables que cumplieron
tareas muy importantes, como Adolfo Herrera García, Adán
Guevara Centeno; es decir, a mí me parece que al hablar
de los fundadores del Partido hay que incluir a todos
estos compañeros. Algunos de ellos ingresaron un poco
después al Partido, pero a mí me parece que son los que
hicieron posible que este partido subsistiera, que
eligiera diputados y regidores como lo recordaba Gerardo
hace un momento. Algunos de ellos, por diversas razones,
en un momento determinado se retiraron del Partido, pero
nosotros creemos de todas maneras deben ser recordados
como partícipes en un hecho histórico importante.
GERARDO CONTRERAS:
Yo
creo que es importante destacar algunos hechos
importantes, aparte de los mencionados, como los
siguientes.
Efectivamente la huelga bananera de 1934 fue el bautizo
realmente del Partido Comunista de Costa Rica, en el
fortalecimiento de la lucha de clases, entendiéndolo
desde el punto de vista marxista, que la lucha de
clases, como señalaba Marx, es el motor de la historia.
Ahora, es importante señalar por otro lado que esa
huelga bananera fue auténticamente una lucha contra el
imperialismo norteamericano, en particular porque fue
una lucha contra la United Fruit Company. No por
casualidad Fallas nos hace recordar esas cosas en su
novela Mamita Yunai.
Por
otro lado es importante destacar que desde un primer
momento y esto es normal dentro de esa concepción de
lucha de clases, las clases dominantes de Costa Rica
obviamente se preocuparon, como clase social dominante,
ante el surgimiento de una fuerza auténticamente
revolucionaria, porque una cuestión importante que hace
el Partido Comunista en la década de 1931-40, es sacar
del escenario político, desde el punto de vista político
e ideológico, al Partido Reformista de don Jorge Volio
Jiménez.
Hay
entonces un debate fuerte en donde efectivamente el
Partido Comunista logra posicionarse como el partido
auténticamente marxista-leninista en Costa Rica.
Lógicamente la burguesía reprime. Y la burguesía reprime
de muchas formas.
Como ya mencionaba el compañero Humberto Vargas, Fallas
fue a Limón a organizar la huelga del 34, porque en una
de las marchas de los desocupados que Fallas encabezaba
aquí en San José, tiene un enfrentamiento con la policía
montada, Fallas tiene un enfrentamiento con el Jefe de
la policía, y eso provoca que a Fallas como pena lo
manden al “exilio”, aunque fuera dentro del país, es
decir a lo que llamaban “destierro”.
Pero también la persecución se da cuando en 1934-35 los
partidos de la oligarquía costarricense en el Congreso
Constitucional presentan un proyecto de “Ley para
impedir la circulación de literatura marxista en el
territorio nacional”.
Este proyecto fué avalado por Teodoro Picado, Rafael
Ángel Calderón Guardia y otros diputados en el Congreso,
y hubo que dar una gran batalla para impedir que ese
proyecto se convirtiera en ley de la República.
Es
decir, era un partido que estaba dando luchas fuertes
dentro del Parlamento, pero también dando luchas muy
fuertes en las calles, en los centros de trabajo.
La
represión también se da cuando en 1938, en las
elecciones para elegir diputados que en ese entonces
eran de medio período, en 1938 el Partido propone como
candidato a diputado al profesor Carlos Luis Sáenz, y
efectivamente es electo por el pueblo. Él había sido
director de la Escuela Normal de Costa Rica, pero la
prepotencia de León Cortés, quien fuera león con los
pobres y cortés con los ricos, hizo que se destituyera
al Tribunal Electoral, quien había aceptado como
diputado electo al diputado del Partido Comunista Carlos
Luis Sáenz; a éste y al Partido Comunista se le quitó
esa curul parlamentaria como un acto de represión contra
dicho partido.
También en la huelga bananera hubo represión. No vamos a
entrar a discutir los problemas que hubo después, pero
en ese momento concreto Jaime Cerdas estuvo presente en
la huelga, al igual que Manuel Mora, al igual que Carlos
Luis Fallas, al igual que Arnoldo Ferrero, en fin toda
la dirección del Partido, y el gobierno de don Ricardo
Jiménez envió un contingente de policías para reprimir
al movimiento popular y obrero.
Por
otro lado, es importante destacar también que el Partido
Comunista hacía un esfuerzo y siempre lo ha hecho, por
tratar de interpretar la realidad nacional y la
internacional, basado en el marxismo-leninismo, y esto
no como una receta, no como un dogma, No. Como señalaba
Lenin, el marxismo es una guía para la acción, eso es lo
que aplica entonces que el Partido.
En
los años 40 el partido entra en una alianza con el
gobierno. Bueno, porque es una coyuntura creada por la
Segunda Guerra Mundial, en donde están aliados la Unión
Soviética, Estados Unidos e Inglaterra, y es un elemento
que repercute en nuestro país, y repercute para bien,
porque gracias a esa alianza puede decirse, sin temor a
equivocarse, que ningún partido político ha hecho más
por el movimiento popular, por la clase trabajadora en
Costa Rica, que Vanguardia Popular, y esto no es un
decir, esto no es una frase “cliché”, esto no es un
slogan: la creación de la Universidad de Costa Rica, la
creación de la Caja Costarricense del Seguro Social, la
creación de la Ley de Casas Baratas, la incorporación en
la Constitución Política del capítulo de las Garantías
Sociales, la promulgación del Código de Trabajo, la
promulgación de la Ley del Impuesto de Renta, la
política de otorgar tierras baldías a campesinos en el
período de 1940 a 1947; es el Partido Comunista y muy
particularmente Luis Carballo Corrales, dirigente
militante del Partido, quien redacta el primer Código
Electoral de este país, porque si alguien había sufrido
esos fraudes era el Partido Comunista, y entonces Luis
Carballo redacta el famoso Código Electoral, que en el
contexto del año 1948 la burguesía de este país lo tiró
por la borda y se impuso de nuevo la represión, esa
represión montada por Figueres, montada por el
imperialismo norteamericano y que trajo como
consecuencia lamentable la proscripción del Partido
Comunista, ya llamado Vanguardia Popular, y la
represión, represión que se reflejó en varias cosas:
primero, el Decreto 105 de la Junta de Gobierno emitido
el 17 de julio de 1948, que pone fuera de ley al Partido
Comunista de Costa Rica y a la Central de Trabajadores
de Costa Rica.
Eso
llevó a que muchos militantes del Partido tuvieran que
irse al exilio, una mayoría se fueron para Guatemala,
otros a México, otros a Venezuela y la gran mayoría tuvo
que quedarse obviamente dentro del país, pero
autoexiliarse; los camaradas de Alajuela tuvieron que
trasladarse a Pérez Zeledón, los de Guancaste a la Zona
Sur y así sucesivamente, pero lo importante es destacar,
otra cosa: es que en el 48 y eso hay que decirlo sin
pelos ni señales, aquí la burguesía asesinó a dirigentes
comunistas y eso se trata de olvidar en la historia
nacional.
Varios elementos concretos que hay que denunciar, yo lo
planteo siempre: Carmen Lyra se tiene que ir al exilio a
México, y Carmen Lyra estaba agonizando porque tiene un
cáncer y ella ya, poquito antes de morir dice “yo quiero
morir en mi tierra, quiero morir en mi Patria Costa
Rica”; se hacen gestiones de tipo diplomático para ver
la posibilidad de que ella pueda venir a morir acá, y lo
que le contestan los oligarcas de Costa Rica Figueres y
Ulate “que esa comunista hija de puta muera en el
exilio”.
Murió. Ya muerta la traen a Costa Rica, pero esa es la
historia de este país, eso no cuenta en la historia
oficial, donde la tienen nada más que como la autora de
los cuentos de mi Tía Panchita, nada más.
La
misma Carmen Lyra, que fue la educadora que en 1919
dirigió la toma del periódico “La Información” y la
quema de ese periódico contra la dictadura de Tinoco. Yo
creo que es muy importante estudiar todo el aporte de
Carmen Lyra, como se dice ahora, desde la perspectiva de
género, porque es además una de las grandes luchadoras
por el voto de la mujer, una de las precursoras con
Ángela Brown y otra gente.
Pero además es importante denunciar que no sólo Carmen
Lyra muere en el exilio, sino que en el país, como ya ha
señalado Humberto Vargas Carbonell, hay una represión
tremenda.
En
la Penitenciaría Central había más de 1 500 militantes
del Partido Vanguardia Popular, junto con otras personas
calderonistas y amigos del Partido; incluso estuvo preso
don Jorge Volio Jiménez, y hay que decir, en honor a la
verdad, que de la Penitenciaría Central iban a ser
sacados para ser fusilados Arnoldo Ferreto, Carlos Luis
Fallas, Fernando Chaves Molina y otros dirigentes más;
no fueron sacados por unas vicisitudes que suceden
siempre en la historia, y esto llegó a oídos de Monseñor
Sanabria esa misma tarde, porque en la noche los iban a
fusilar. Monseñor Sanabria toma el teléfono y le dice a
Figueres: “si ese asesinato se da, yo como arzobispo de
Costa Rica lo denuncio a Usted como autor intelectual de
ese asesinato”.
No
se dio. Pero sí se dio en diciembre de 1948. En el motor
rojo “156” que sale del estacionamiento del patio del
ferrocarril en Limón, embarcan a los dirigentes que son
asesinados, a la altura del “Codo del Diablo”, los
camaradas Tobías Vaglio, Lucío Ibarra, Federico Picado y
Octavio Sáenz.. La burguesía actúa como burguesía
represiva y Vanguardia Popular tuvo que hacerle frente a
eso.
No
todo ha sido color de rosa en la historia del Partido
Vanguardia Popular el Partido Comunista de este país, y
eso me parece que es importante que lo destaquemos.
MANUEL BOZA:
Deseo preguntarle tanto a Humberto como a Gerardo lo
siguiente: en 1934 ya se ha destacado que hubo una
huelga exitosa, a escasos tres años de haberse fundado
el Partido. Ahora bien, ¿cuánto de la experiencia que
hubo en 1934 pudo estudiarse o aplicarse a todos los
hechos brillantes del Partido en la década del 40?
HUMBERTO VARGAS:
A
mí me parece que la huelga en sí misma no puede
calificarse como un éxito. Lo importante no son los
resultados, que además fueron positivos, pero lo
importante no son sus resultados sino el hecho de
haberse producido esta insurgencia proletaria
dirigida por los comunistas.
Ese
es el momento en que el Partido y la clase obrera se
fusionan; es conocido que un partido puede surgir de un
pequeño grupo que lo funda, pero lo importante es cómo
ese partido logra realmente conectarse con las masas
populares.
Esto se logra no sólo en la huelga del 34, pero sí
principalmente con la huelga de 1934. Ese núcleo
proletario de las plantaciones jugó un papel muy
importante en los acontecimientos de 1948, es cierto que
los dirigentes fueron decisivos, por ejemplo, el
dirigente de la Iglesia Católica Monseñor Sanabria que
entonces lo presentaban en caricaturas con un rosario
que usan en el pecho los obispos, pero en vez de la cruz
le ponían la hoz y el martillo.
A
Monseñor Sanabria le negaron la visa para entrar a
Guatemala, la Guatemala de entonces de Ubico, acusándolo
de comunista, y todo porque apoyaba la reforma social
que no fue un esfuerzo simplemente legislativo, fue una
lucha política en que toda la derecha de este país se
organizó política, social y militarmente para oponerse,
tanto que este combate por las reformas de los años 40
culminó en una guerra civil.
Esto da idea de la agudeza que había alcanzado el choque
de clases en los años 40 y en esta época las masas
populares jugaron un papel que no siempre es bien
recordado en la historia, porque domina la tendencia a
que la historia oficial mire nada más que la superficie
de los acontecimientos.
Pero yo tengo la impresión de que sin la “columna
liniera”, es decir, sin la lucha de los trabajadores,
principalmente los bananeros que vinieron a San José,
esta reforma no hubiera sido posible. Aquello tuvo
muchas dificultades, Usted se imagina, los trabajadores
bananeros tuvieron que venirse en lancha hasta
Puntarenas, porque entonces no había carretera, en
ferrocarril hasta San José y de la estación del
ferrocarril marcharon hacia el centro de la capital.
Jamás se me olvidará, tengo muy clara la imagen, yo
entonces era un niño, con los machetes en alto –las
rulas- que no tenían realmente el carácter de una arma
para asustar a nadie porque el trabajador bananero sobre
todo en aquella época que vivía rodeado de una selva, no
soltaba el machete en todo el día, era parte de su
cuerpo, casi podría decirse, y eso causó aquí una
impresión muy grande, estimuló la lucha.
Yo
recuerdo que mi papá para entonces era secretario de un
sindicato de los mecánicos, mi abuela de los textiles, y
entonces la enorme lucha que la clase trabajadora dio en
aquellas horas, sumamente difíciles para la vida de este
país.
Hay
que decir que los integrantes de las fuerzas que
iniciaron la guerra civil no eran un grupo homogéneo,
una parte principalísima aquí con carácter interno,
estuvo formada por el núcleo de la oligarquía y por la
derecha más recalcitrante del país. Participaron otros
sectores. Algunos de los centroamericanos que combatían
a las dictaduras tuvieron una participación importante,
recuerdo a Mario Sosa y al novelista Amaya Amador, que
pasaron a ser dirigentes del Partido Comunista de
Honduras, y otros sectores, es decir, era un grupo muy
heterogéneo.
Después podemos hablar más de eso en detalle, pero lo
que quiero resaltar es que el motor principal del
levantamiento interno en armas, que encabezó Figueres,
estaba formado por la derecha costarricense. Yo conozco
un poco de lo otro porque hace unos años, cuando ya
Jacobo Árbenz había ingresado al Partido Comunista de
Guatemala, tuve oportunidad conversar largamente con él,
y él fue testigo de excepción de cómo se fue armando
esto y cómo fue posible juntar aquí, en aquel momento, a
grupos de la izquierda que se pusieron al servicio de la
derecha; grandes sectores de combatientes, de
“revolucionarios” de otros países de Centroamérica y del
Caribe, actuaron en esa guerra contra los trabajadores
de Costa Rica.
De
nuestra parte el papel principal lo jugó el proletariado
agrícola bananero de las empresas imperialistas. Después
vinieron asesinatos, fusilamientos, no sólo el del Codo
del Diablo; el propio día en que se entregaron las
armas, al frente de la Confederación de Trabajadores de
Costa Rica, que se conoce como el Parque España, ese día
un compañero fue asesinado en la propia Avenida Central
de San José, y hubo otros crímenes de este tipo.
Pero quizás lo más grave fue el establecimiento de los
“tribunales especiales”, típico de una dictadura
fascista, y la ilegalización de los sindicatos, de los
sindicatos clasistas, y la promulgación del Decreto 105
de la Junta de Gobierno en que se estableció una pena de
hasta diez años de cárcel por el simple hecho de ser
militante, es decir, el delito tipificado en el Decreto
105 consistía en ser militante del Partido Vanguardia
Popular.
Así
estuvo en la cárcel Mario Sáenz Zumbado por ser
militante del Partido Vanguardia Popular, así estuvo en
la cárcel Floriberto Cortés, y otros compañeros.
Quiero agregar dos anécdotas; la conducta del General
Jorge Volio, tal como me la contó Calufa: cuando en la
cárcel los comunistas presos tomaron la determinación de
celebrar el primero de mayo, los amenazaron de muerte si
hacían un acto dentro de la cárcel. Entonces estaba el
grupo comunista en una enorme celda y en otra estaban
los calderonistas, y en ese momento Jorge Volio se pasó
con los comunistas y les dijo lo de siempre: yo no soy
comunista, pero ustedes han sido nuestros aliados y ante
las amenazas de muerte, yo me corro la suerte de
ustedes, y estuvo con ellos. Lo cual me parece una
conducta muy destacable en la vida de este país.
Luego podemos hablar de otros intelectuales no
comunistas, que jugaron un papel muy importante, el
principal de todos, don Joaquín García Monge, que
contrasta con la evidente cobardía de la intelectualidad
costarricense de estos días. A don Joaquín yo lo
visitaba mucho y hoy, con tantos años encima, digo qué
maravillosa paciencia la de don Joaquín, me recibía en
su oficina, me regala libros, conversaba conmigo y yo en
aquel momento no tenía conciencia clara de que le estaba
quitando un tiempo muy valioso a un hombre tan
extraordinario como lo era él. Pero bueno, yo le tocaba
la puerta, él me abría y conversábamos; él me dijo en
una ocasión una frase muy parecida a la que dijo Antonio
Machado con motivo de la fundación de las Juventudes
Socialistas Unificadas de España, cuando éste era
Ministro de Educación.
Dijo: yo nunca seré comunista, seguramente no estoy
preparado para eso, pero siempre estaré al lado de los
comunistas porque creo que los comunistas son la última
gente honrada que queda en el mundo.
Y
bien, quiero contarles otra anécdota: en una ocasión
sacaron a Adolfo Braña, que es una biografía que está
pendiente también para los historiadores, pues se trata
de un hombre de una vida extraordinaria, un obrero
español que vino aquí y fue expulsado por don Ricardo
Jiménez, llegó nuevamente a España, participó en la
guerra civil, estuvo en un campo de concentración en
Francia durante la Segunda Guerra Mundial, luchó con los
guerrilleros franceses en contra de la ocupación nazi.
Regresó a Costa Rica y se encontró con nuestra guerra
civil. Braña era el que hacía las bombas que se lanzaban
desde aviones, y estando preso, en alguna ocasión lo
sacaron, le hicieron un simulacro de fusilamiento y
después de los disparos Braña les dijo: “cobardes,
examinadme los calzoncillos y veréis que los tengo
limpios”.
Esa
es una etapa muy interesante y muy tergiversada de la
historia de Costa Rica. Cualquiera me podía reclamar a
mí que por qué no me he dedicado a escribir sobre eso.
Bueno, yo tengo muchas deudas de ese tipo, pero le he
dedicado más tiempo a los problemas del Partido, a la
organización y estas cosas, pero me parece que no hay
historia más tergiversada en este país, que la de la
guerra civil del 48 y del período de la ilegalización
del Partido Vanguardia Popular durante 27 años.
En
general, hasta ahora es una historia escrita por los
vencedores, o por algunos vencidos interesados en quedar
bien con los vencedores, por lo que es una historia
terriblemente tergiversada, simplificada, porque las
justificaciones que surgieron después de la guerra civil
a actos sangrientos, a mucho asesinato, no son
valederas.
Por
otro lado, yo creo que no sería muy difícil demostrar
que después de 1948 en Costa Rica ha habido más fraudes
electorales y fraudes electorales más graves, incluyendo
la última elección, que en la década de los 40 y que
además la corrupción anterior a la guerra civil del 48
no es ni un pálido reflejo de lo que fue la corrupción
después, corrupción que comenzó con las indemnizaciones
cobradas por José Figueres y por otros. Es ese momento
en que comienza la gran corrupción que hoy padecemos. No
podemos dedicar esta entrevista a hablar de la
corrupción, porque los actos de corrupción han sido
permanentes y sistemáticos. Hemos llegado a un estado en
que se puede decir que en los círculos oficiales de la
gran burguesía de este país, la corrupción es ya una
cultura cimentada, es decir, se llega al poder para
enriquecerse.
MANUEL BOZA:
Yo
desearía que Gerardo nos dijera, además de los datos que
ya ha aportado anteriormente, ¿qué otros logros tuvo el
Partido Comunista y luego cuáles fueron los puntos de
los que se valió la burguesía para hacer la guerra
civil?
GERARDO CONTRERAS:
Sí,
bueno, ya hemos dado algunos elementos en torno a eso.
Lo
que hace Vanguardia Popular en la década de los 40, ya
hablamos de la alianza con el gobierno, por la coyuntura
internacional, interviene la Iglesia Católica y es muy
importante agregar que la intervención de la Iglesia
Católica, hay que tener cuidado, el que juega un papel
protagónico, en honor a la verdad histórica, es Monseñor
Sanabria, es él, porque es un hombre claro
políticamente, él tiene muy claro el juego político que
se está desarrollando en el país, etc.; él también tiene
sus intereses como representante de un poder que es el
poder de la Iglesia en este país, recordemos que él es
un arzobispo católico y que él tiene interés también en
tratar de crear un movimiento social que le dé base a la
Iglesia Católica, no sólo a los feligreses que van a
misa, sino un movimiento social.
Es
Monseñor Sanabria uno de los autores intelectuales de la
creación de la Confederación de Trabajadores Rerum
Novarum, y para ello él destinó a ese tarea al padre
Benjamín Núñez y lo mandó a estudiar a Roma. Lo mandó a
estudiar a la Universidad del Vaticano derecho laboral
precisamente para que viniera a crear la Rerum Novarum,
e incluso en un momento de la alianza Monseñor Sanabria
le pide a Manuel Mora la posibilidad de que en una
delegación internacional del gobierno de Calderón, que
iba a un evento de trabajadores, que si existía la
posibilidad de incorporar al padre Núñez a la delegación
de la Confederación de Trabajadores de Costa Rica.
Manuel Mora y el Partido Comunista dijeron no hay
problema sin percatarse de los errores que se cometen,
porque después, hay que decir en honor a la verdad, que
el padre Núñez fué el capellán del ejército de
Liberación Nacional, pero no sólo fué capellán, fué un
asesino, fué un asesino y es corresponsable de los
crímenes en los campos de batalla, y que se puso la
mampara de capellán para reprimir al movimiento obrero;
porque además, una vez que Figueres triunfa, no por
casualidad Benjamín Núñez es nombrado Ministro de
Trabajo, y como oficial mayor de ese ministerio nombra a
Armando Arauz, a ese corrupto que desfalcó el Fondo de
Emergencias en 1983, pero Armando Arauz, siendo el
oficial del Ministerio de Trabajo en 1948, es el que
despide a todos los calderonistas y comunistas que
trabajaban en la administración pública, como parte de
la represión desatada.
Muy
bien, ahora qué es lo que hace el Partido Comunista,
compañero Boza, en el marco de los 40?
Nosotros tenemos un programa, un programa de lucha que
hicimos en el año 31, que es lo que se llamó “el
programa mínimo”, y en ese programa estaba el
establecimiento del Seguro Social, salarios mínimos,
todas las reinvindicaciones que usted las puede revisar
en ese programa (Humberto Vargas dice: todas las
reformas de los años 40 estaban en el programa del año
31 del Partido Comunista).
Exacto. Entonces lo que hace el Partido es materializar
esas propuestas que estaban en el programa del año 31 y
en alianza con Calderón, decirle: bueno, estamos
aliados, vamos para adelante, aprobemos esto; pero por
supuesto no se aprobó todo lo que el Partido proponía,
mas indudablemente hubo un gran avance.
Indiscutiblemente que lo hubo.
Pero además eso le trajo muchos réditos al Partido
Comunista, porque logró posicionarse en la clase
trabajadora, porque la clase trabajadora, los artesanos
sobre todo en San José, porque tenemos que aclarar que
en los centros urbanos de San José, Heredia, Cartago,
Alajuela, esto que se llama el Valle Central, otrora que
se llamaba la Meseta, aquí lo que había eran artesanos,
no podemos hablar de que había una clase obrera pura,
no. Eran artesanos, talleres de zapatería, de jabonería,
talleres de ebanistería, de sastrería, hojalateros, todo
ese trabajo artesanal.
Pero es clase trabajadora y es una clase que dice: este
partido comunista con Manuel Mora, con Rodolfo Guzmán,
con Jaime Cerdas, con Carmen Lyra, con Luisa González,
este partido me gusta, me gusta lo que hacen, me gusta
lo que denuncian. Yo voto por ese partido.
Entonces, hay dos elementos importantes; por ejemplo
para 1948 el Partido tiene una militancia, cuando se da
la guerra civil, de 4 000 militantes, que es
considerable y desde luego hay una base social que apoya
al Partido, que vota por el Partido, que lo apoya en las
elecciones sobre todo para diputados.
Hay
una tendencia histórica en este país a votar por los
diputados comunistas, por los regidores comunistas,
porque la gente dice: esos son los que dicen la verdad,
esos son fiscales, esos denuncian los actos de
corrupción, etc., etc.
Eso
es lo que hace que el Partido Comunista por ejemplo en
1944 elige una fracción de cinco diputados, teniendo
como diputados a Manuel Mora Valverde, a Jaime Cerdas
electo en Limón, a Carlos Luis Fallas electo en
Puntarenas, a Alfredo Picado electo en Cartago y tiene a
Luis Carballo Corrales electo en Alajuela, que son cinco
diputados, y a un diputado suplente, que era zapatero,
Víctor Cordero.
Es
decir, 5 diputados y un suplente. Una fracción de 5 de
un parlamento de 45, y además hay que decir otro
elemento en las elecciones de 1940, cuando se enfrentan
Calderón Guardia, Manuel Mora y el doctor Francisco
Vargas Vargas de Confraternidad Guanacasteca.
El
Partido obtiene 13 000 votos para la presidencia y
tomando en cuenta el padrón electoral nacional, de la
gente que tuvo derecho a votar, el Partido obtuvo el 13
por ciento de la votación nacional, de modo que la
burguesía de este país tembló, comenzó a temblar en el
año 40. Decían: ¿qué es ese partido que está naciendo,
que tiene tanto empuje, qué es lo que pasa?
Entonces viene la campaña represiva, cuando hubo
atentados a la casa de Manuel Mora, eso está ahí en un
folletito que circula, que se llama “Breve historia del
Partido Vanguardia Popular”, y luego Manuel Mora,
diríamos con todo respeto que se salvó “porque Dios es
muy grande”, ya que él iba visitar a Carmen Lyra, pero
algo se le olvidó, se devolvió a la casa, y en ese
momento el carro estalló, el motor fue a caer como a 300
metros.
Son
esas casualidades, anécdotas del proceso, pero que hubo
represión, la hubo. Pero lo que quiero que quede claro
es que lo que Vanguardia Popular plantea en los años 40
es el programa mínimo que originalmente planteó en 1931
y conquistas sociales de esa naturaleza, e incluso,
cuando se da la guerra civil del 48, perdón más que la
guerra civil las elecciones de 1948, digamos que fueron
un elemento, no lo fundamental, un elemento que provocó
la guerra civil de 1948.
Yo
particularmente creo que fue un error haber ido a esa
guerra civil, y no lo digo yo, ya que el Partido
Vanguardia Popular en los congresos clandestinos de 1950
y posteriormente, lo ha reconocido.
Pero por ejemplo en las elecciones de 1948 a las once de
la noche cuando se clausura el conteo de votos, sí, ya
se sabía que Otilio Ulate iba ganándole a Calderón
Guardia, pero el Partido a esa altura de las once de la
noche llevaba nueve diputados electos, nueve diputados
electos en un congreso de 45 diputados. Ahora, no es que
yo quiera caer en el aspecto electorerista, no. Es la
fuerza del Partido, de cómo la clase trabajadora veía,
tenía confianza en el Partido.
Porque un aspecto marxista-leninista es: vincularse
a las masas, orientar a
las masas, |
aprender de las masas, esa relación dialéctica donde
nosotros vamos a las masas, las orientamos, pero también
aprendemos de ellas cuáles son sus inquietudes, cuáles
son sus necesidades y el Partido fue en eso muy
aleccionador, aprendió mucho de esa cuestión.
Es
un partido vinculado directamente a la clase
trabajadora. Por otro lado, en la guerra civil hubo
actos de heroicidad increíbles, que como decía Humberto,
se ha escrito bastante sobre esa guerra, pero creo que
hace falta profundizar más todavía, sobre todo acerca
del papel de los comunistas, porque aquí la historia la
han escrito los vencedores. Guillermo Villegas ya lleva
seis tomos, cosa que me parece muy interesante, me
parece muy loable que lo haya hecho, pero por ejemplo
hay que ver la batalla de El General, en donde Fallas y
Tijerino se enfrentan y no sólo se enfrentan sino que
toman la plaza del Valle de El General, derrotan a
Figueres ahí.
Lamentablemente no fue posible que Fallas y Tijerino se
lograran posicionar y dominar ese centro, porque no
tenían armas, porque René Picado que era el Ministro de
Gobierno, hermano de Teodoro Picado, se negó
rotundamente a entregar armas a los comunistas, y aquí
hay que decir otra cosa.
Desde el punto de vista de clase, desde una perspectiva
marxista, René Picado actuó deslealmente porque no dio
armas a sus aliados, pero René Picado tenía muy claro
que darle armas a los comunistas significaba la
posibilidad del triunfo de los comunistas. Y ¿qué
significaba el triunfo de los comunistas en 1948? porque
los comunistas no irían luego a entregar el gobierno a
Calderón Guardia.
Bueno, esos son signos de interrogación que están
planteados, pero además de eso, el Partido en la batalla
de Villa Mills, en la batalla del Tejar, en Cartago, que
fue una batalla increíble, de una gran heroicidad, en
donde murieron los hermanos Aymerich, en donde fue
testigo de excepción Álvaro Montero Vega que estuvo
combatiendo ahí y cientos de militantes de Vanguardia
Popular, fue una batalla tesonera.
Por
todo eso efectivamente en la década del 40 se llega a la
negociación que se conoce históricamente como la
negociación del Pacto de Ochomogo, y que luego, al día
siguiente es adoptada la finalización de la guerra según
el Pacto de la Embajada de México. Que además ahí, ya
como producto de los errores, se pactó en Ochomogo una
serie de cosas y se pactó al día siguiente, se
corroboraron, en la Embajada de México, pero de nuevo,
en el Pacto de Ochomogo y en la Embajada de México se
dijo: no habrá persecución contra el Partido Vanguardia
Popular ni contra la Confederación de Trabajadores, el
Partido Vanguardia Popular seguirá teniendo vigencia,
etc., etc.
En
esas condiciones se entregaron las armas. Es muy difícil
y controversial, porque además hay todo un debate acerca
de qué hubiera pasado si se hubiera dado la batalla de
San José. Claro que como decía Gramsci, líder comunista
italiano, a preguntas hipotéticas, respuestas
hipotéticas. Lo cierto es que no se dio. Pero Vanguardia
tenía en San José más de 4 000 hombres preparados por si
se daba la batalla de San José. Había aquí un español
republicano que estuvo entrenando a los comunistas,
López Masegoza. Es muy importante todo ese trabajo que
se hizo. Arnoldo Ferreto fue el representante del
Partido Vanguardia Popular en el Estado Mayor de la
Guerra, pero cuando el Estado Mayor se reunía, no
convocaban a Arnoldo y cuando Arnoldo llegaba, no le
hacían caso a sus propuestas como representante de
Vanguardia Popular. Entonces, hay que escribir, hay que
analizar bien con lupa el rol de los comunistas en la
guerra civil de Costa Rica.
HUMBERTO VARGAS:
Yo
quería decir algo en relación con el Pacto de Ochomogo.
Yo
sinceramente sigo teniendo enormes dudas sobre el Pacto
de Ochomogo, y soy un convencido de que la forma en que
se produjo el desarme, y el desarme mismo, es
posiblemente el error más grande que cometió este
Partido en toda su existencia.
No
es esto lo que me mueve a decir lo que estoy diciendo,
pero yo recuerdo los rostros de desesperación, porque yo
estuve en la Plaza España y oí los discursos que se
pronunciaron, y estuve cerca de los combatientes
desesperados, muchísima gente, comenzó a gastar el
parque disparando al aire, miles de hombres disparando
al aire, aquello era conmovedor.
Yo
no había cumplido los 15 años, pero el recuerdo de ese
momento no me abandona.
Después Figueres, en el libro “El Espíritu del 48” que
es un libro escrito en colaboración con Villegas y con
el padre Núñez, niegan la existencia del Pacto de
Ochomogo y yo por lo menos tengo dudas bien fundadas.
Claro que para Figueres la única manera de salvarse de
la traición que cometió, si es que el Pacto existió, es
negándolo. Pero de todas maneras a mí me parece que si
ese Pacto no existió, si fue simplemente una maniobra
para lograr el desarme de la gente, fue un gravísimo
error, y si no, de todas maneras fue un error porque en
una guerra, en un momento en una lucha de clases tan
enconada como la que se estaba librando, ese método era
el método más inadecuado posible. ¿Por qué? Porque en el
momento en que la agudización de la lucha de clases, con
una importante presencia del imperialismo, el que una de
las partes se desarme pura y simplemente en base a
promesas, me parece que es un error y muy grave.
Creo que es una lección para las futuras generaciones.
Las simples promesas del enemigo en momentos en que hay
una agudización de la lucha no pueden ser escuchadas, no
pueden ser seguidas. Imagínense ustedes el cambio en la
correlación de fuerzas que se produjo; después lo
sufrimos, puesto que habíamos entregado las armas de
manera pura y simple, sin condiciones capaces de
defendernos.
Después vino el período de la persecución, que sobre
todo hasta los años 60 fue muy brutal. Ahora Gerardo
hablaba algo que yo quiero simplemente detallar: todas
las gentes fueron despedidas. El Código de Trabajo fue
suspendido en su vigencia para todos aquellos que fueron
simpatizantes calderonistas o comunistas, es peor,
igualmente para aquellos que por cualquier razón
hubieran recibido una dieta, un salario de los gobiernos
de Calderón o de Picado.
La
burocracia es sustituida por otra burocracia y se da
entonces una “Ley de Servicio Civil” que garantizó la
inamovilidad de la nueva burocracia. Como vemos en Costa
Rica se produjo una sustitución violenta todo el aparato
estatal con motivo de la Guerra Civil. Sin lugar a dudas
los que habían vencido se posicionaron en una plaza muy
fuerte que eran los funcionarios del estado. Pero quizá
lo destacable en este momento es que el Partido
Vanguardia Popular bajo todas esas condiciones no se
rindió. Unos compañeros tienen una manta que dice “Los
comunistas no nos rendimos”, esto no es una simple frase
esto quedó demostrado en los años posteriores a la
Guerra Civil.
MANUEL BOZA:
Quería preguntarle Don Humberto en relación a una
cobertura que le han dado los periódicos al centenario
del nacimiento de José Figueres. Sería importante, ya
que probablemente a esto le vayan a dar cierta
relevancia. Sería importante que aquí destacáramos un
poco la traición y la represión que gesto José Figueres
contra el Partido Vanguardia Popular y como incide eso
en la ilegalización del partido.
HUMBERTO VARGAS:
José Figueres era, como todo personaje histórico,
polivalente. No se le puede juzgar por un único aspecto
de su vida, pero Figueres hay que decir que en la Guerra
Civil del 48 tenía un compromiso, en primer lugar con
las derechas costarricenses de aquel momento que se
oponían a las conquistas sociales de los años cuarenta,
y más que a las conquistas sociales, al fenómeno general
que se producía, porque me parece que en Costa Rica la
alianza de algunos sectores de la alta jerarquía de la
Iglesia y de un partido burgués tan importante como era
el Partido Republicano con los comunistas, en las
condiciones de ese momento dieron origen a lo que
podríamos llamar un proceso democrático; en los años
cuarenta hay en Costa Rica, al lado de las grandes
conquistas, la incorporación de nuevos sectores a la
lucha por la reforma social, la creación de tantas
instituciones importantes, sumado a la participación del
la clase obrera y los campesinos pobres, todo esto va
generando un proceso democrático. Es decir la tendencia
a una transformación de la sociedad costarricense que
podría rebasar los marcos de las conquistas sociales de
ese momento.
El
interés era, como se dice, “yugular” el proceso social y
como parte de eso, lógicamente, hacer desaparecer las
reformas sociales.
Los
enemigos lograron movilizar a ciertos sectores sociales
por medio de una propaganda falsa y exagerada: decían
que los cambios sociales los arruinarían, que las
empresas privadas desaparecerían y muchas falsedades del
mismo calibre.
Por
otro lado Figueres logró sumar a esa campaña, la promesa
de una lucha contra las dictaduras de Centro América y
del Caribe. Figueres no le cumple a los nicaragüenses
porque esa gente había contribuido con la Guerra Civil
de Costa Rica, para convertir a Costa Rica en un punto
de arranque para el derrocamiento de las dictaduras y
habían pensado básicamente que después de Costa Rica
seguiría Nicaragua, seguía Somoza.
Figueres traiciona a estos grupos porque el tenía un
compromiso con la Oligarquía costarricense. A estos
tampoco les cumple, pero si logra detener, “yugular” un
proceso democrático que venía en proceso, y lo logra
básicamente ilegalizando a los sindicatos clasistas y al
partido de los comunistas. Además, Figueres al momento
en que la correlación de fuerzas en el mundo cambia y se
inicia el proceso de lo que se ha dado llamar en
términos muy generales la “Guerra Fría”, se suma a la
política imperialismo.
En
el libro de Víctor Manuel Arroyo, en el prefacio que
escribe Manuel Mora se hace mención a una cita muy
interesante donde Figueres dice: “Solo en un país, Costa
Rica vincula los acontecimientos de la guerra del 56 con
la lucha contra el imperialismo. Por cierto que tenía
una emisora que se llamaba Como en el 56”. Esta cita
retrata su servilismo. Efectivamente ese era el nombre
de la radioemisora del Partido Vanguardia Popular.
Entonces Figueres se convierte en un soldado de los
propósitos del imperio, pero en un soldado de primera
fila, inicia la persecución contra los comunistas, que
incluye el Decreto 105 de la Junta de Gobierno y el
artículo 98 de la Constitución Política.
En
el año de 1953 el Partido Progresista Independiente con
la ayuda del Partido Vanguardia Popular lanza la
candidatura a la Presidencia de la República de don
Joaquín García Monge.
El
Partido Liberación Nacional realiza el mayor esfuerzo
para conseguir que se ilegalice el Partido Progresista
Independiente; es el Comité Ejecutivo Nacional del
Partido Liberación Nacional el que oficialmente y
encabezado por Francisco Orlich, para entonces
presidente, el que gestiona la ilegalización del Partido
Progresista Independiente.
Esta conducta refleja un caso de cómo el gobierno de
Figueres en ese momento y en general después se
convierten en una ficha del imperialismo y esto es
importante subrayarlo porque es bueno que las nuevas
generaciones conozcan la verdad. Entonces los pasaportes
costarricenses todos de una forma verdaderamente vulgar
casi podríamos decir obscena tenían un rotulo que decía:
“Estos pasaportes no son válidos para viajar detrás de
la Cortina de Hierro”.
Algunos ciudadanos costarricenses en el período
posterior a la Guerra Civil, yo entre ellos, fuimos
declarados “moralmente ineptos” para trabajar. En el
gobierno de Orlich un grupo de estudiantes de secundaria
fueron expulsados definitivamente de los colegios, la
hija de Chalo González, logramos que ella ingresara de
nuevo al estudio porque fuimos a hablar con Arnoldo
Herrera y la aceptó en el Castella, un hijo de Adán
Guevara, Ronaldo Guevara, un hijo de Álvaro Montero
hicieron la secundaria en Cuba.
También fueron brutalmente perseguidos los dirigentes
sindicales. Y en el orden internacional Costa Rica
sirvió de base, como una parte para la invasión de Bahía
Cochinos, nuestros compañeros hicieron un trabajo
heroico y de muchos compañeros en Tortuguero en contra
de las bases militares clandestinas establecidas ahí,
contra la Revolución Cubana. En esto hicieron un gran
trabajo Rigoberto Sánchez y Marvin Wright Lindo, ambos
fallecidos.
Después de la guerra civil del 48 fueron ilegalizados
varios partidos con los votos del PLN y de los
ex-aliados calderonistas. La reforma del articulo 98 de
la Constitución Política que se da en 1975 se logra
porque se creó, gracias a nuestra lucha, un grupo
importante que reclamaba legalidad del Partido
Vanguardia Popular. Es necesario recuperar la lucha por
la legalidad del partido. La reforma fue parcial pero en
todo caso permitió la actividad legal de los comunistas.
Continuando, aquí se habla de recuperar el “estado
social de derecho” y me parece que es una consigna
profundamente equivocada si se piensa que esto es
posible en las condiciones de las relaciones
capitalistas.
Lo
que puede distinguirse como un estado social es la
reforma y otras medidas de los años cuarenta y después,
de los cuarentas, luego lo que Figueres hizo por
modernizar el Estado y desarrollar el capitalismo y el
mercado interno. En lo fundamental eso se ha perdido
arrasado por el neoliberalismo, no se puede hablar de un
estado social de derecho en un país donde no hay
libertad sindical.
No
habrá un estado social de derecho mientras este sistema
de capitalismo salvaje no sea sustituido por un nuevo
tipo de relaciones sociales. Es decir que mientras no
sea sustituido por un modelo de transición al
socialismo, porque aquí lo podemos ver cotidianamente y
es que perdemos derechos cada minuto, derecho de ir a la
escuela, derecho al colegio, derecho de ir a la
universidad, el derecho a un salario justo, el derecho a
la tierra para los campesinos, el derecho a la vivienda,
derecho a la atención médica, el deterioro del seguro
social que es un atentado terrible contra la situación
de los costarricenses.
El
Estado Social no podrá recuperarse y superarse sino se
produce un cambio profundo en las relaciones sociales,
si no entra en el camino de la construcción de una
sociedad socialista. No se trata, pues, de retroceder al
capitalismo “con rostro humano”, como dicen algunos
ingenuos, sino de avanzar hacia la nueva sociedad.
GERARDO CONTRERAS:
Es
importante señalar el papel que tuvo el Partido
Vanguardia Popular después de la Guerra Civil del 48, es
muy importante rescatar lo que costó el sacrificio, el
esfuerzo enorme por reconstruir el Partido Comunista.
Para las elecciones de 1948 el partido tenía una
militancia de aproximadamente cuatro mil, pero el nivel
de represión que se desató inmediatamente después de la
Guerra Civil y la Guerra Civil misma donde mueren
cientos de camaradas hace que en diciembre del año 48,
el partido en ese proceso de reconstrucción lo que ha
logrado reconstruir valga la redundancia es una
militancia de cien camaradas, particularmente cuando
estaba a cargo del partido Arnoldo Ferreto como
secretario general se da ese proceso, pero lo importante
es que el partido hace un esfuerzo en las condiciones
más adversas como Partido Marxista Leninista hace un
esfuerzo por insertarse en las diferentes sectores
sociales, eso hace que el partido vaya ganando espacios
y entonces efectivamente en 1952 el partido plantea la
necesidad de fortalecer y trabajar en el frente sindical
y asigna tareas muy concretas al compañero Gonzalo
Sierra Cantillo y Rodolfo Guzmán y otros compañeros como
Alvaro Montero Vega en el proceso de reconstruir el
movimiento sindical harto difícil por demás.
También el partido comienza a organizar ligas campesinas
en la zona sur y en otras partes del país como
Guanacaste.
Pero por ejemplo para no diluirnos en el terreno de la
represión electoral y esto juega un papel importante
Liberación Nacional, a nosotros no es proscrito como
bien lo señalaba el compañero Humberto Vargas en 1953 el
Partido Progresista Independiente, el PPI.
Para las elecciones de 1958 que los candidatos al final
fueron Mario Echandí, Francisco Orlich y Jorge Rossi a
nosotros los comunistas nos proscriben con base en el
párrafo segundo del artículo 98, el proyecto que
inscribimos que fue el Partido Socialista que como
propusimos como candidato al escritor Fabián Dobles.
Para 1962 se estableció una coyuntura en que no
presentamos nuestro proyecto político en el 62, en razón
de que Don Enrique Oregón Valverde se había
momentáneamente salido junto con otra gente de
Liberación Nacional y crearon el Partido Acción
Democrática Popular, en esa coyuntura por defender la
Revolución Cubana, el Partido Vanguardia Popular optó
por apoyar al Partido Acción Democrática Popular del
señor Enrique Obregón Valverde, se eligió un diputado
que fue el señor Julio Señor Leal.
Pero en la campaña de 1966 el partido inscribe otro
proyecto que se llamo Partido Acción Popular Socialista,
el PAPS, y fuimos ilegalizados, fuimos proscritos bajo
la norma que aplica el párrafo segundo de artículo 98.
Para 1969 el partido realizó un gran trabajo del cual yo
fui participe de ese proceso y muchísimo había avanzado
el partido en cuestión orgánica e inscribimos el Bloque
de Obreros Campesinos e Intelectuales, recuerdo que
recogimos 21 mil firmas y le presentamos al Tribunal
Electoral, al Registro Civil y le presentamos copia a
Don Fernando Volio a la razón Presidente de la Asamblea
Legislativa. Otra vez fuimos proscritos pero fue
diferente porque luchamos en las calles por la legalidad
del bloque, fuimos a las calles nos reprimieron aquí en
San José y en diferentes partes del país, entonces uno
va viendo que hablar de cien años de democracia es una
falacia en este país. Ahora por otro lado es importante
señalar que es lo que dice el artículo 98 que aquí hemos
mencionado, bueno decía:
“Los costarricenses podrán organizarse en partidos
políticos para participar en procesos electorales.
Sin embargo, no se podrá aceptar la inscripción de
aquellas organizaciones que por sus vínculos
internacionales y por sus principios ideológicos atenten
contra la democracia de los costarricenses”.
Entonces como decían los abogados basados en el espíritu
de ese segundo párrafo siempre el Tribunal Supremo de
Elecciones nos aplicaba la proscripción, eso el Tribunal
Supremo de Elecciones obviamente presionado por el
imperialismo, por Liberación Nacional, por lo partidos
de la oligarquía de este país, eso esta clarísimo.
En
1966 y 1970 habíamos avanzado considerablemente en
diferentes frentes; el frente campesino, el frente
sindical se había logrado reconstruir la UTG en la zona
sur, el Sindicato de la Unión de Trabajadores de Limón
en el valle de la Estrella, el sindicato SITAGA o sea el
Sindicato de los Trabajadores Agricultores y Ganaderos
de Heredia, el Sindicato de Trabajadores de la provincia
de Cartago, es decir el partido ya había logrado
articular una cantidad de sindicatos con gran esfuerzo
auspiciado por la Confederación General de Trabajadores
de Costa Rica (CGTC), que luego paso a llamarse CGT, ahí
hay saltos de calidad en el trabajo del partido que hace
un gran trabajo en el movimiento comunal y hay que
destacar el gran esfuerzo que hace el partido desde el
año 56 y 57 creando las juntas progresistas que hicieron
un gran papel a nivel comunal, por hacer el parque, por
pintar el parque, por hacer la plaza, por la
alcantarilla, por las cosas más reivindicativas del
barrio y eso lo que logro fue la gente común y silvestre
nos conociera.
Ya
desde el 56 jugábamos un papel importante con las juntas
progresistas, luego avanzamos en el frente estudiantil,
hicimos esfuerzos en colegios por ganar gobiernos
estudiantiles, en la Universidad en 1966 el partido y la
Juventud Vanguardista Costarricense creamos el Frente de
Acción Universitaria en el proceso por democratizar la
Universidad de Costa Rica, entonces podemos ver como el
partido va trabajando en diferentes frentes a donde es
posible irse insertando poco a poco e ir ganando la
conciencia de vastos sectores de la sociedad
costarricense, eso hace que en 1968 haya condiciones
para que el comité central del Partido Vanguardia
Popular defina una estrategia que se llamo “El 68 sin el
98”, que fue una campaña durante todo el año, en donde
los domingos en el periódico La Nación apareció una
página en donde diferentes personalidades regidores,
jefes políticos, políticos nacionales, diputados y
exdiputados se pronunciaban sobre la necesidad de abolir
el párrafo segundo del artículo 98, eso fue muy
importante porque eso fue creando un estado de
conciencia en la sociedad costarricense aparte
obviamente del trabajo que realizamos nosotros con la
venta y difusión del periódico La Libertad, es trabajo
de los sindicatos, el trabajo de las células del partido
y es cuando se conjugan esos elementos y entonces claro
cuando el Tribunal Supremo de Elecciones en 1969 nos
proscribe el Bloque Obrero de Campesinos e
Intelectuales, yo creo que el Tribunal y la burguesía de
este país no esperaba la audacia y aquí aplicó el
principio leninista de Lenín audacia, audacia y mas
audacia, por qué planteo eso, porque el partido un poco
sabiendo que nos iban a proscribir, el partido entró en
conversaciones y había hablado con un amigo,
precisamente que había venido a luchar a favor de
Figueres en el año 47 y 48 que había venido con la
Legión Caribe, el compañero Marcial Aguiluz Orellana que
fue diputado de Liberación Nacional, pero para el año
1968 Marcial Aguiluz había inscrito un partido que se
llamaba Partido Acción Socialista,
Lo
había inscrito tranquilo y acallado, cuando nos
proscriben el Bloque de Obreros de Campesinos e
Intelectuales inmediatamente Marcial Aguiluz dice al
Partido Comunista, al Partido Vanguardia Popular, que
aquí esta el Partido Acción Socialista que yo he
inscrito y lo pongo a disposición de ustedes, las
papeletas a disposición de ustedes e inmediatamente el
partido llena las papeletas y es una cosa muy importante
y es que en ese PASO en ese Partido Acción Socialista
(PASO), así efectivamente las candidaturas ya fueron
candidaturas de comunistas por ejemplo la candidatura
presidencial de un amigo del partido el Dr. Lisímaco
Leiva Cubillo, la candidatura vicepresidencial a Luisa
González y es que es Vanguardia Popular fue el primer
partido en Costa Rica que propuso a una mujer para
puesto de elección presidencial y también el compañero
Víctor Arroyo que fue el que escribió el libro
“Acusación ante la Historia”, fueron los candidatos del
PASO en 1970, pero en San José encabezó Manuel Mora
Valverde, en Alajuela encabezó Oscar Morera Madrigal, en
Cartago encabezó Gilberto Bonilla Rojas, en Heredia
encabezó Néstor Zeledón, en Guanacaste encabezó Adán
Guevara Centeno, en Puntarenas encabezó Arnoldo Ferrero
Segura y en Limón Álvaro Morera Vega, es decir las
papeletas diputadiles totalmente comunistas encabezadas
por comunistas y también en las candidaturas a regidores
del país en las papeletas municipales y vamos al proceso
electoral porque era muy difícil para el Tribunal
proscribiera a dos partidos en un año, si habría sido un
atentado antidemocrático ilegalizar al bloque hubiera
sido un crimen ilegalizar dos partidos.
Fuimos a la campaña electoral y yo recuerdo que todavía
en enero del 70 estábamos en mera campaña del PASO y la
espada de Damocles pendía sobre nosotros porque no
sabíamos si el Tribunal y la Asamblea Legislativa
podrían reunirse extemporáneamente y resolver, en 1970
eso fue muy importante y le sirvió en alguna medida al
Partido Vanguardia Popular ser marxista leninista para
enfrentar esos avatares después de la Guerra Civil,
obvio que sí.
Porque un partido revolucionario lo es entre otras
condiciones si ese partido es capaz de que estando en la
ilegalidad o en la clandestinidad en ciertos momentos
sea capaz de actuar de manera legal, al contrario si
estando en plena legalidad ese partido revolucionario
tiene que estar preparado, siempre preparado, para
trabajar en las condiciones más difíciles de ilegalidad
y clandestinidad esa es una condición cínica o no de un
partido revolucionario y yo creo que a pesar de algunos
errores que pudo haber habido, Vanguardia Popular en ese
período trabajo en esa línea y además de eso el congreso
de 1950, el congreso del 52, los congresos posteriores
como el congreso del 62, el congreso del 71 y hasta hay
congresos que se realizaron en el periodo de la
ilegalidad fueron congresos que el partido los
desarrolló en la ilegalidad con represión en donde el
enemigo, la CIA, y no es un problema de paranoia, y es
que aquí hubo un trabajo fuerte de la CIA.
Aquí yo recuerdo que en el congreso del 71 que se
realizo en el mes de junio o julio del 71, en donde por
ejemplo a las regionales del partido llegó una carta dos
días antes del congreso diciéndole a los delegados que
no vinieran al congreso, que sabotearan el congreso, que
a |